Funcionarios de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) se movilizaron a las provincias de Veraguas, Herrera, Los Santos y Coclé para brindar ayuda humanitaria a las familias afectadas por el fuerte sismo del pasado 9 de octubre, mediante la entrega de insumos de primera necesidad.  La jornada también permitió conocer la situación de los colaboradores de las distintas administraciones regionales y verificar las condiciones de las infraestructuras institucionales tras el movimiento sísmico.

Las acciones comenzaron este jueves con una reunión de la Junta Técnica en la Gobernación de Veraguas, donde se coordinaron los esfuerzos interinstitucionales y las rutas de distribución para procurar que la asistencia llegara a las comunidades más afectadas. Durante el recorrido por las cuatro provincias, se verificó el estado de las instalaciones de la Acodeco y se dio seguimiento a la situación de los funcionarios, con el propósito de contar con información que permita establecer un criterio técnico sobre las condiciones de las infraestructuras y las medidas que pudieran requerirse.

La jornada también estuvo marcada por un gesto de solidaridad dentro de la propia institución. En Los Pozos, provincia de Herrera, el administrador general de la Acodeco, Ramón Abadi Balid, junto con directivos y colaboradores, entregó donaciones a una compañera de trabajo que perdió su vivienda y sus pertenencias a causa del movimiento sísmico. Este apoyo refleja el compromiso humano de los funcionarios, quienes se han sumado a los esfuerzos para acompañar tanto a las familias damnificadas como a sus propios compañeros en este difícil momento.

Vigilancia de precios en Azuero

Paralelamente a las labores de asistencia, la Acodeco realiza operativos de verificación del precio del agua embotellada en la región de Azuero, con el propósito de vigilar su comportamiento y prevenir posibles irregularidades que perjudiquen a los consumidores durante esta emergencia.

La institución reitera la importancia de la solidaridad y la responsabilidad de los agentes económicos, especialmente en circunstancias en las que las comunidades necesitan apoyo y acceso a productos esenciales. Asimismo, mantiene su compromiso de acompañar a los afectados y velar por el respeto de los derechos de los consumidores.